Jul 3, 2018   |   Por    |    Marketing

¿Por qué es importante ganar la confianza de nuestros clientes? Parte I

Todo el que presta servicios sabe, o debería saber, que su mayor activo son sus clientes. Sin ellos no habría negocio. Pero también debería saber que no basta con tener una gran cantidad de clientes; es necesario, además, mantener con ellos una buena relación, basada en la confianza.

Al igual que en cualquier orden de la vida, una relación sólida con el cliente debe ser construida a través de la confianza, y esta confianza no se obtiene fácilmente. Debe ganarse. Es un proceso que  comienza desde el mismo momento en que se inicia el contrato.

Sabemos que después de graduarse, los diseñadores gráficos no suelen estar preparados para tratar con los clientes, por ello cometen ciertos errores que terminan llevándolos a vivir un verdadero dolor de cabeza en cada proyecto. Y si examinamos esos dolores de cabeza, probablemente descubriremos que en su mayoría pueden deberse a la poca confianza que se ha desarrollado con el cliente.

La confianza, en los términos a los que me refiero, se basa en la creencia que tenemos de que una persona o grupo tendrá una conducta adecuada en determinadas circunstancias. Es una apuesta por el futuro y se pude ver reforzada, o menoscabada, en función de las acciones de dicho sujeto.

Seamos honestos: queremos que nuestros potenciales clientes sientan confianza en lo que vamos a realizar y queremos sentirnos confiados en que contratarán nuestros servicios. Pero, ¿cómo ganar esa confianza necesaria?

En este artículo voy a desarrollar la primera parte de una serie de aspectos que pueden ayudarte. Acá van los primeros 5:

1.- No hagas promesas que no podrás cumplir.

Probablemente te suene familiar la frase “Seguro, yo puedo hacerlo”. ¿Te suena? ¿Y qué tal esta?: “Claro, eso puedo tenerlo listo en una semana”. ¿Te puedes recordar asegurando que puedes hacer un trabajo que nunca has hecho, o con un una herramienta que desconoces? ¿Qué tal eso de afirmar que tendrás en pocos días un trabajo que podría llevarte un mes?

La falta de honestidad sobre lo que podemos, o no, hacer es una de las causas más comunes de problemas entre los diseñadores y sus clientes.

No te comprometas en trabajos que no podrás manejar. Por esta vía no conseguirás la confianza de tus clientes, solo perjudicarás tu credibilidad.

 

2.- Respeta a tu cliente

La comunicación es la clave del trabajo con tu cliente. Por eso es de suma importancia mantener una comunicación regular donde se produzca intercambio sobre ideas, avances, metas y dudas. Parte del respeto que ofreces a tu cliente lo demuestras en el tiempo que le dedicas.

  • No dejes que tu cliente se sienta ignorado, eso despertará su desconfianza hacia ti y tu trabajo y puede que, al final, al momento de la entrega, el resultado no sea satisfactorio.
  • Por otra parte, muestra respeto por sus opiniones. Tu cliente puede tener sus propias ideas de lo que quiere de un proyecto que está en progreso. Pero incluso si sus ideas entran en conflicto con las tuyas, al menos escúchalo. Demuestra tu voluntad de escuchar y luego respóndele amablemente, bien sea para darle la razón o no.
  • No te desaparezcas por días o semanas. Trazar un plan en el que le comunicas qué trabajo se realizará o entregará cada semana, puede tranquilizar a tu cliente y mantener sus niveles de confianza en alto.

Tómate tu tiempo con él. Como toda relación, requiere dedicación y la falta de espacio y atención pueden matar el compromiso del cliente y por lo tanto la relación.

 

3.- No, no puedes hacerlo todo

A veces los proyectos que consigues como freelancer requieren el trabajo de más de una persona. Y tú no puedes ser el mejor en todo, por lo tanto una de las claves para llevar a buen término los proyectos de tus clientes es conseguir a otro diseñador que colabore contigo y cuyo manejo de herramientas en las que tú no tienes maestría, sea óptimo.

El trabajo colaborativo puede resultar gratificante y puedes ganar la confianza de tu cliente al buscar a alguien que haga lo que él necesita con mejor acabado.

Para trabajar con un colaborador solo necesitas ser muy claro en lo que requieres para el proyecto y dejar en claro cuáles habilidades aportará cada uno, de manera que no haya confusiones a la hora del desarrollo.

4.- No es personal

Si bien es cierto que la confianza es un valor de las relaciones personales y se apuesta a futuro, como hemos dicho antes, no debes tomarte la relación como algo tan personal. No debes contarle tus problemas al cliente, por ejemplo. Tus cuestiones personales no son de su incumbencia. Por lo que su trato debe ser solo de trabajo. Es tu cliente, no tu amigo.

Una actitud de excesiva familiaridad no ganará su confianza, al contrario, puede que lo hagas sospechar de tu seriedad.

 

5.- ¿Qué tan dura tienes la piel?

Todos hemos pasado por la cara de desilusión o desagrado del cliente cuando entregamos el trabajo final. ¿Cuántas veces creías que tenías en tus manos tu mejor diseño, lo presentaste y simplemente no le gustó, o no le pareció tan maravilloso como esperabas?

No puedes esperar acertar siempre. Soportar las críticas del cliente no debería hacernos sentir mal. Es normal que a veces al cliente no le guste lo que haces y debes estar preparados para que eso suceda. Siempre y cuando se hagan de manera respetuosa, las críticas nos ayudarán a llegar a lo que el cliente necesita. Si no le gustó un resultado no quiere decir que le parezca que tu trabajo es malo. Toma las críticas constructivas con ánimo y demuestra la capacidad que tienes de reponerte a los reveses. Tu cliente sentirá más confianza si le escuchas.

Hasta aquí esta primera parte. En el próximo artículo desarrollaré otros aspectos importantes sobre la relación con el cliente, cómo ganar su confianza y mantener una relación sana y productiva.

Esta publicación ha sido leída 21 veces!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *